domingo, 15 de abril de 2012

BUZONES DE CORREOS Y FUTURO



"oZ, estudi"
http://www.elmundodeoz.com/es/ 

han sido los ganadores del concurso de ideas y diseño de los buzones del futuro, convocado por Correos, y con el que la empresa postal ha querido destacar el valor del buzón como herramienta de comunicación, un avance revolucionario en su momento que cambió la historia de la correspondencia hace más de dos siglos.



El concurso ha brindado la posibilidad de diseñar cómo serán los buzones de Correos en los próximos 50 años, concretamente en 2062 (MMLXII), precisamente el momento en el que el buzón cumple tres siglos de existencia en España y su uso esta marcado por los cambios tecnológicos que vive la comunicación en el siglo XXI.


Los ganadores que recibieron ayer, 14 de abril, su premio en el marco de la celebración del MADinSpain, cita anual imprescindible en España para diseñadores, creativos, estudios de diseño, agencias de publicidad interactiva y agencias de motion graphics, han presentado, en mi entender, una  interesante reflexión gráfica






para llegar a una conclusión final en su evolución de ideas que la concretan así:

"Es cierto que cuando pensamos en los objetos del mañana, en los objetos de aquí 50, 60 o 100 años si que podemos trabajar con ciertas variables que nos lanzan algunos estudios de tendencia y futuribles. Estos análisis nos dibujan un contexto artificial más reducido en sentido presencial y/o visual. Se tiende a una minimización de recursos y a una miniaturización del objeto. Si a esto le sumamos que seguramente el futuro pasa por la información, los datos y su envío, es posible que lo único que quede del buzón tradicional dentro del contexto arquitectónico y/o urbano sea exclusivamente la arqueta por donde la compañía accede al núcleo del cableado e información.



"Así pues es posible imaginar que realmente el buzón de correos del futuro, incluso más allá del 2062, sea la presencia simbólica de esta arqueta. Mañana sería sin duda el símbolo de lo que fue un buzón".


BREVE HISTORIA DE LOS BUZONES DE CORREOS EN ESPAÑA

Según los Anales de las Ordenanzas de Correos de España, es en 1762 cuando aparece la primera referencia escrita sobre los buzones.
En el artículo 51 de esas ordenanzas se establece abrir "agujero o reja, en todas las Hijuelas o Veredas, por donde se echen las cartas, sin que se puedan recibir en mano..."
Su finalidad era evitar la desconfianza de los usuarios por el posible extravío de la correspondencia en el momento del depósito y ofrecer un mejor servicio, al no ser necesario esperar al "conductor" del correo para hacer la entrega en propia mano.  Desde entonces los buzones de Correos han variado sus formas, motivos decorativos y materiales empleados en su fabricación.

El buzón más antiguo de España del que se tienen noticias se encuentra en una casa particular de Mayorga de Campos, provincia de Valladolid. Este buzón, que ilustra la emisión Día del sello 2001, lleva grabada la inscripción Coreo / Ano de / MDCCXCIII.



Con el paso de los años se regularon las normas sobre los buzones y se ordenó que éstos debieran disponer de un cajón cerrado por dentro.

En 1813, y tras un incendio producido en la Administración de Alicante, se manda que en el buzón "se haga por la parte de adentro una especie de campana, bien revestida de ladrillos, y forrada en lo interior de hoja de lata, con su puerta de fierro bien ajustada".
A mediados del siglo XIX se establecieron buzones en los puntos extremos de Madrid, en los que se recogía la correspondencia dos veces al día, y se instalaron cajas-buzones en los estancos, por "ofrecer mayores garantías", y en las carterías extramuros de las puertas de San Vicente, Toledo, Atocha y Alcalá. Desde su aparición, los buzones de Correos han modificado sus formas, materiales y motivos decorativos.
Los más populares son, quizás porque fueron los primeros en instalarse, bocas-buzón que se colocaban en las paredes de las oficinas postales.
Este tipo de bocas de buzón eran las más abundantes en el medio rural.


Generalmente, estaban fabricadas en hierro y esmaltadas en azul o rojo y llevaban inscrita la palabra Correos y un sobre blanco.


También existían de madera, metales sencillos, bronce o mármol, adornadas con ingeniosas decoraciones o figuras alegóricas.





El elemento más representado era la cabeza de león, como símbolo de valor y bizarría, y animal que mejor guarda la correspondencia en él depositada.







En este sello (UPAEP 2011) se reproduce una boca de buzón de mármol blanco, en la que se ha esculpido una cabeza de león rematada por una torre almenada. Estuvo instalada en la antigua sede del correo central de Madrid, situado en la Casa de Postas de la Puerta del Sol, hasta 1916.  La pieza forma parte de la colección de buzones del Museo Postal y Telegráfico, encargado de la conservación y custodia de piezas y documentos relacionados con la historia del correo, el telégrafo y la filatelia.









En la actualidad Correos cuenta con 33.609 buzones, los más modernos en fibra de vidrio. De los primitivos, en hierro, mármol y madera, existe una buena muestra en el Museo Postal y Telegráfico.




En fin, los buzones de Correos, una parte más de la Historia de España.

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